El donante de semen puede dejar de serlo en cualquier momento con solo comunicarlo al centro en el que está realizando las donaciones. Si esto ocurre, el laboratorio está obligado a destruir todas las muestras tomadas hasta el momento.
El centro también puede destruir las muestras y dejar de recibirlas en el momento que considere oportuno (por descenso de la calidad del semen, detección de alguna enfermedad, etc.)
En cualquier caso, existe un límite de 6 hijos engendrados por donante. En el momento en que se llega a este límite, todas las muestras del donante son destruidas. Existe un registro nacional de donantes de semen para evitar que un mismo donante pueda acudir a distintos centros y romper esta restricción.
También se destruyen todas las muestras que tengan más de 5 años de antigüedad.